Diana Mayoral

Los que me conocen saben que hasta ahora he estado opuesta al diálogo entre el gobierno y otros miembros de la sociedad civil. La razón es sencilla: En esas oportunidades no hubo diálogo sino una asistencia obligada a un acto donde quien “invitaba” ponía las reglas y era quien hablaba. Eso no es diálogo.

En las ediciones anteriores de estos encuentros mal llamados “de diálogo”, lo único que se consiguió fue distraer la opinión publica de algún evento que al gobierno le interesaba acallar. Los ejemplos abundan. Sin embargo, he cambiado mi opinión en esta oportunidad por varios hechos que relato a continuación:

Recientemente, comisionados del gobierno visitaron la sede de Fedecámaras y sostuvieron un encuentro con representantes de los gremios empresariales donde hubo un intercambio de ideas y sí, fotos que hicieron que el encuentro fuese conocido por todos y rechazado por algunos. Sobre este encuentro hay varios hechos que resaltar y que hacen que haya cambiado mi forma de pensar sobre el diálogo entre el gobierno y miembros de la sociedad civil.

En primer lugar, hay un reconocimiento del gobierno a los gremios empresariales que hasta el momento sólo los nombraban para desprestigiarlos. El hecho de que el encuentro haya sido en la sede de Fedecámaras ya implica el reconocimiento por parte del gobierno del otro en su propio territorio.

En segundo lugar, no hubo agendas previas ni imposiciones de protocolos para el encuentro. Ambas partes pudieron hacer planteamientos. Como un primer encuentro, donde tuvo que haber habido muchas tensiones por parte y parte, fue positivo y aunque no hubo acuerdos concretos, quedaron las bases sentadas para reuniones posteriores.

Por último, el encuentro, aunque fue privado, se dio a conocer inmediatamente. Esa transparencia da confianza y es un excelente ejemplo de la rendición de cuentas que nos deben quienes nos representan. Pienso que es hasta mejor que el encuentro haya sido privado para que no salieran a relucir las personalidades artísticas y dramáticas de los participantes frente a las cámaras.

Al final sí se hicieron las fotos y vinieron las declaraciones de los participantes para informar. Esta foto final es importante de analizar por el mensaje que transmite. Se escogió como escenario la puerta de entrada del edificio sede de Fedecámaras, ésa que ha sido objeto de vandalismos y amenazas y donde muchas manifestaciones de odio por parte de simpatizantes del gobierno se han escuchado. Quedó como prueba de que el gobierno se movilizó hasta allá. En la foto estaban Nicolas Maduro, hijo y Jorge

Rodríguez como representantes del gobierno y por parte de los gremios estaban representados Fedecámaras y Consecomercio. Me parece importante también señalar los que no estaban. Ellos tendrán sus razones: Conindustria y Fedenaga decidieron no aparecer en la foto.

Lo importante ahora es hacer seguimiento y ver si podemos hacer algún avance en las condiciones de vida de todos los venezolanos y conseguir el bienestar que tanto anhelamos.

@dmayoral1