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Entender el proceso

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Jesús A. Jiménez Peraza.

@jesusajimenezp

El  axioma “entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, es una sabia y famosa sentencia pronunciada por el entonces   presidente de los Estados Unidos Mexicanos Benito Juárez,  cuando se restauró la República en el año 1867. El proceso de Restauración no fue fácil, pero el Benemérito de las Américas lo analizó y entendió muy bien, superándolo así  en su primera etapa. Comprendió que debía oír a todos los elementos y factores que participaban en forma activa, aceptando las divergencias,  por lo que prohibió se hablara de “juaristas”  sino de “republicanos”, como base para la conciliaciónrequerida en la unificación del  país.

La Restauración marcó la culminación de una guerra denominada de la Reforma, entre liberales y conservadores  quienes tenían profundas diferencias. Los primeros querían un gobierno federal, absolutamente laico y populista. Los segundos pedían el centralismo, aupaban estrechas relaciones con la iglesia, e incluso,  algún sector más radical era partidario de la  monarquía.

Unos años antes (1863) México había estado agobiado por la deuda externa, declarando cesación de pagos ante Francia, España y Reino Unido. Los galos no aceptaron ningún acuerdo y por el contrario designaron un emperador, Maximiliano I,  para asumir el gobierno. México además se consideraba como un refugio para los confederados en la guerra civil o de secesión estadounidense, por lo que se vio involucrada en el conflicto.

Esa misma máxima  es la que debemos aplicar todos los venezolanos en los actuales momentos de crisis, porque creo es lo que podrá conducirnos  a lograr armonizar los diferentes intereses en juego  que impiden amalgamar una oposición fuerte, coherente y confiable. Basta que algún sector planteé un programa, una estrategia, para que de una vez sin analizar los argumentos sea rebatida y desacreditada y lo peor es que los puentes están rotos y los caminos intransitables, no solo hacia los grupos, partidos u organizaciones políticas y dirigentes reconocidos, sino estos entre sí e incluso, el mal está extendido hasta los ciudadanos comunes y corrientes, que forman el pueblo llano y hacia donde, principalmente, debería ser dirigido el mensaje unificador.

Quizás el primer paso es admitir que todos tenemos derecho a expresar  opinión, pero al mismo tiempo la obligación de oír. Como es literalmente imposible una tertulia nacional, debemos crear grupos afines, familiares, vecinales, gremiales, sindicales, para determinar  lo que se quiere y que sea posible hacer, actuando en consecuencia.

Luego seguir por confiar en los dirigentes y agrupaciones, porque la dirección de una sociedad es un tema complejo donde no solo basta la voluntad, sino que se requiere preparación formal e integral,  la posibilidad de sumar adeptos y de ir ampliando las bases, para que los ideales que germinaron en pequeños grupos,  puedan desarrollarse de tal manera que produzcan frutos.

Tampoco podemos olvidar que no todo cuanto queremos se puede dar, no solo porque pudiera estar errado  el planteamiento sino porque conciliar, para obtener un beneficio concreto  mayor, implica renunciar parcialmente a lo que se piensa, se quiere o se necesita.

A medida que se vaya ampliando la organización, la dirigencia se va haciendo más selecta y entre ellos, deberá nacer igualmente el compromiso de respaldar a otros y seguir participando con miras a un programa viable,  a ejecutar por personas integralmente preparadas, bajo la batuta de un candidato que se debe escoger después de analizar distintas fórmulas, pero oyendo y respetando a los proponentes para que el proceso sea en paz.

Entender el proceso de recuperación que requiere Venezuela es fundamental, de manera que muchos actuales “pre candidatos” habrán de apartarse, precisamente porque solo los mueven intereses mezquinos y bastardos, olvidando o sin conocer a don Andrés Bello, quien decía: “No hay semillas más fecundas en errores que la costumbre de pegarnos de palabras y definiciones que no entendemos”. Dios bendiga a Venezuela!

jesusjimenezperaza@gmail.com

26/06/2022.

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