Estamos en presencia de una desmonetización de facto de todo el cono monetario inducida por la hiperinflación.

Diana Mayoral

Hace escasamente un mes, en Marzo de 2021 el Gobierno anuncio la ampliación del cono monetario al incluir billetes de BsS 200.000, BsS 500.000 y BsS. 1.000.000.

Cuando en Agosto de 2018 salió a circulación el cono monetario en uso actualmente, el billete de mayor denominación era de 500 Bolívares soberanos, que para el momento eran poco más de $8. Hoy el billete de mayor denominación de BsS. 1.000.000 equivale a menos de 40 centavos de dólar.

A mi esta medida se me parece a los últimos respiros antes de la muerte del Bolívar Soberano. Estamos en presencia de una desmonetización de facto de todo el cono monetario inducida por la hiperinflación.

Nadie quiere tener Bolívares Soberanos porque su valor de intercambio comercial es prácticamente inexistente. No sirve para transar  ni para ahorrar y hasta ahora solo sirve como unidad de cuenta. La mayoría de los comercios solo muestran sus precios en dólares, por la conveniencia de no tener que cambiar diariamente los precios, aunque estén obligados a poner el contravalor en bolívares de los artículos que expenden.

Recuerdo en un viaje que hice a Canaima antes del cambio al Bolívar Soberano, que los billetes no los contaban sino que los pesaban en canastos de mercado. Esto obviamente era impráctico e injusto y se debió cambiar esa práctica. En aquel momento en el estado Bolívar los pagos migraron al oro como método de pago.

Al carecer de valor y ser escasos los billetes, tanto la economía formal como la informal comenzaron a usar el dólar americano como moneda de intercambio. Esta dolarización comenzó con los apagones de 2019, cuando el sistema bancario no estuvo en condiciones de continuar con las operaciones electrónicas que venían sustentando el intercambio comercial a falta de billetes para poderlo hacer. Al no haber billetes de circulación nacional ni operaciones electrónicas, los venezolanos que tenían algunos billetes de dólares recurrieron a ellos para sus compras normales. Así comenzó la dolarización en Venezuela.

En un artículo publicado Ecoanalitica expresa que hoy en día el 65% de las transacciones comerciales se llevan a cabo en dólares.  El problema está en que un alto porcentaje de la población no tiene acceso regular al dólar por lo que muchos quedan excluidos. 

La hiperinflación que ya en Venezuela va a cumplir 4 años desde que se declaró formalmente, es el impuesto más perverso que pagamos a diario los venezolanos. Es el empobrecimiento que sufrimos día a día al ver nuestro dinero pulverizarse.

Existen muchísimos ejemplos de países que han logrado revertir el proceso hiperinflacionario. Todos pasan por tener una política monetaria coherente, en la no emisión de dinero sin respaldo y en tener la voluntad política de hacerlo. Aquí en este último punto está el detalle. ¿Existe la voluntad política para tomar las medidas necesarias? Hasta el momento pareciera que no.

Esta historia de la hiperinflación no ha terminado ni está cerca de terminarse. Esperemos a ver cómo se desarrollan los próximos capítulos.