viernes 12, agosto 2022
Promedio de temperatura mensual

69 de 100

La importancia de formar un partido político novedoso (II)

Más artículos

“¿Se ha perdido Colombia? ¿Por qué también ganó la izquierda en Colombia? Muy sencillo: la izquierda ganó en Colombia porque los pobres votaron por la izquierda!… ¿Y por qué votaron por la izquierda?…”

Julio L. Brillembourg W.

@JBrillembourgW

Ellos votaron por la izquierda, sencillamente porque la derecha, el centro y sus élites por mucho tiempo no les resolvieron. No se crean el cuento de que votaron por la izquierda porque son flojos y quieren vivir del Estado: no, señor, los pobres le echan un cerro, siempre han trabajado durísimo.

Votaron por la izquierda porque se cansaron de esperar, porque ya están requete hartos de la pobreza, la miseria, la falta de oportunidades y de servicios públicos de calidad, por la creciente desigualdad, la injusticia social, y sobre todo, por la dignidad humana y claro está, por la legítima arrechera.

Si usted o yo hubiéramos sido pobres por tanto tiempo, es muy difícil que hoy hubiésemos votado en Colombia por el centro y la derecha. Porque es absurdo pedir a esa inmensidad de pobres que sigan votando por esos partidos que llevan un montón de años en el poder ¡y la pobreza sigue creciendo!

Es decir, los pobres, antes de seguir en su terrible e inmerecida condición, lógicamente buscaron otra salida, la que fuera, aquel líder que les prometiera todo aunque fuera falso, mentira o imposible. Tenían que abrazar una nueva esperanza, un nuevo sueño “revolucionario”. Los dejamos sin salida, pues. ¡Y nos suicidamos con ellos!

¿Es esto tan difícil de comprender?

Lo que ellos, los pobres, no saben, es que tan rápido como los señores de izquierda se instalen en el poder van a expropiar, esquilmar y saquear las arcas. Van a espantar la inversión y el empleo. Van a corromper y extorsionar. Van a desmontar las constituciones, los sistemas de libertades, las instituciones, los derechos y así volverán más pobres a todos, porque esa es la fórmula ganadora para permanecer en el poder para siempre.

¿Y de quien es la culpa? ¿Vamos a seguir echándole la culpa a los pobres, a los cubanos, a los rusos, a los chinos, a los jesuitas y, por último, a los gringos, por no venir aquí a poner su sangre y llevarse a los malucos que están en el poder? Carajo… ¡que forma tan verraca de desplazar la responsabilidad y negarse la realidad!

Obviamente, la responsabilidad no es de los pobres quienes sin educación y con el estomago vacío llevaron al poder a los peores. Es duro de tragar, pero la mayor responsabilidad recae sobre los más educados y capaces, quienes por ponerse a hacer negocios, amasar riqueza, comprar propiedades, viajar y constituir sus clubes sociales no asumieron plenamente su responsabilidad política, social y militar, ni integraron los partidos políticos, ni se aseguraron que el Estado diera a todos los ciudadanos, sin distingos, la mejor educación, un montón de oportunidades y buenos servicios públicos para que se formara una enorme y poderosa clase media, que disfrutara de una buena calidad de vida y que siempre hubiera votado por el centro democrático como ocurre en Europa del Este. Porque el verdadero sistema inmunológico político de un país es una poderosa clase media, porque así “no le entra ni coquito”!

Pero entonces, un día amaneció de golpe y comenzó nuestro viacrucis nacional. Y como seguimos negándonos la realidad, las causas y los efectos, la cosa se complica cada vez más ¡y no tengan duda de que del árbol caído todos hacen leña! Finalmente, chillando y con el rabo entre las piernas, terminamos radicalizados hacia la derecha y cuando se nos agota nuestro limitado capital, emigramos forzosamente a otro país para intentar empezar de nuevo. Esto es una estrategia de locura.

¿Cuándo será que reflexionaremos y asumiremos nuestras responsabilidades realmente?

Aprendamos nuestras lecciones si queremos pasar de nivel. Si no, irá para peor. Dejemos de quejarnos, asumamos nuestras fallas. No nos vayamos de Colombia. Rectifiquemos. Hagamos los cambios. Luchemos correctamente. Hombro a hombro. Sin egos. Influenciemos y orientemos el proceso positivamente. Cuidemos a Colombia. Y construyamos la alternativa: un partido político novedoso con los mejores, uno que sea capaz de constituir sólida y verdaderamente a la familia colombiana.

Y este llamado es también para todos los ciudadanos de Latinoamérica, quienes están en el deber de también constituir las familias venezolana, peruana, chilena, argentina, brasileña, ecuatoriana, paraguaya, uruguaya y boliviana. Y la familia centroamericana y caribeña.

Hasta lograr nuestra mayor victoria: la familia latinoamericana.

¡Vuelvan caras, carajo!

Es el llamado de los lanceros de Páez y Simón Bolívar, nuestros libertadores.

Síguenos en

- Publicidad -

Recientes