domingo 04, diciembre 2022
Promedio de temperatura mensual

75 de 100

La integración plena en el uno cósmico

Más artículos

“SALMO 46, VERSICULO 10. EL ORIGEN DEL SUFRIMIENTO. LA PRÁCTICA DE LA MEDITACIÓN. AQUIÉTATE Y SABRÁS QUE YO SOY DIOS. DIOS ES EL TODO Y TODOS SOMOS DIOS. LA LLAVE QUE TRANSFORMA EL MUNDO. LA MANIFESTACIÓN DE DIOS EN EL MUNDO. LA INTEGRACIÓN PLENA EN EL UNO CÓSMICO”

Julio L. Brillembourg W.

@JBrillembourgW

No hay seres inferiores ni superiores, solo seres con mayor nivel de conciencia y energía, porque llevan más tiempo evolucionando. No hay seres malos en su esencia, solo grados de ignorancia, desviación y distorsión. Todos somos exactamente lo mismo: Dios manifestándose, Dios
experimentándose a sí mismo: en ti, en mí, y en todas sus formas infinitas. Dios es el Todo y todos somos Dios.

Con la práctica de la meditación pueden aprender a aquietarse y lograr cada vez más el suficiente silencio interno para que el enfoque de su conciencia en su Yo individual material se relaje y se abra. Ésta es la secuencia: soltar, abrirse, expandirse. OMmmmm… Tiiiiummmm…

Así comienza a manifestarse su propio Espíritu que les transformará cada vez más. Finalmente, su “cono de conciencia” llegará a expandirse hasta el infinito y entonces, de pronto, se encontrarán siendo parte del Todo. Esta es la experiencia mística universal, la realización espiritual y el fundamento del UNO.

Asimismo, la continua y perseverante acción correcta, energéticamente coherente hacia su prójimo, comunidad y entorno natural, generará las transferencias y contratransferencias necesarias para crear los poderosos “círculos de oro” capaces de sustituir cualquier energía no coherente almacenada en su cuerpo, mente y alma, fortaleciéndose así la Red de Vida planetaria a los fines de elevar su mundo.

Igualmente, la praxis cotidiana de la repotenciación de las energías coherentes, tanto de cuerpo entero como en transferencia, resulta esencial a este mismo fin.

En el Cosmos hay distintos planos de existencia y en algunos de ellos hay áreas o sectores donde todavía reina la oscuridad. Sin embargo, no se trata de que han sido abandonados. Solo ustedes pueden traer a Dios al mundo, manifestarlo, es su elección y su responsabilidad. La idea no es escapar al cielo donde no hay sufrimiento, es el cielo el que debe ser traído a la Tierra, esta es su misión y aventura extraordinaria. Esto deben entenderlo en forma clara y positiva.

Ésta es la llave de la puerta que, una vez abierta, transforma los mundos, los eleva hacia la Luz y los integra plenamente en el UNO Cósmico.

Síguenos en

Recientes