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La presidencia interina, las “negociaciones” en México con la Federación de Rusia y la Corte Internacional de Justicia

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Las invasiones sin resistencia y la instauración de estados y autoridades títeres de naciones enemigas ocurren. Mientras mantienen el control de la población, sobreviven. Pero cuando las circunstancias vuelven al curso del deber ser, caen en profunda desgracia. ¿De verdad quieren acabar con la figura de la Presidencia Interina …

Luis Alejandro Aguilar Pardo 

@Nash_Axelrod

Este artículo se divide en tres partes: la primera trata del perfil actual de Rusia cara a cara con Venezuela. 

La segunda parte trata sobre los estados títeres con referencia al caso real de la república de Vichy en Francia desde 1940 hasta 1944 y la coexistencia del Gobierno de la Francia Libre exiliado en el Reino Unido y sobre la Resistencia Francesa mostrando la importancia de mantener la conexión con el último régimen legítimo. 

La tercera y última parte se refiere a la Corte Internacional de Justicia y el juicio incoado por Guyana contra Venezuela y a las razones que motivan una preguntan: ¿De verdad quieren acabar con la figura de la Presidencia Interina?

Primera parte: Perfil de Rusia

Comencemos hoy dibujando el perfil de un “personaje” y recordemos lo expuesto en artículos anteriores sobre los groseros incumplimientos en contra de Ucrania, por parte de la Federación de Rusia (al Tratado de Belavezha del 8 de diciembre de  1991, al Memorándum de Budapest sobre Garantías de Seguridad del 5 de diciembre de 1994,  al Tratado de Amistad y Colaboración entre Ucrania y Rusia de 1997, al Tratado de Kyiv de 1997 sobre la permanencia de la flota de Rusia en territorio ucraniano en el Mar Negro hasta 2017, al Tratado de Járkov de abril de 2010 (que extendía la permanencia de la Flota de Rusia según el tratado de 1997 hasta el año 2042), la “terrófaga” (la palabra no aparece en DLE de la RAE, por cierto, pero sabemos su significado) anexión de la península de Crimea en 2014 por parte de la misma Rusia, la burla a todas las naciones miembros y observadores de las Naciones Unidas con la creación de la dizque República de Crimea, la invasión de Rusia a Ucrania que comenzó el 24 de febrero de este año, el fraude a la Carta de las Naciones Unidas al bloquear Rusia la misión primordial del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, cuando Rusia ejerció su “derecho” de veto, las amenazas veladas de usar armas termonucleares, el uso de bombas de vacío, de bombas de racimo, de ataques indiscriminados con bombardeos masivos, misiles y artillería pesada a civiles, hospitales, escuelas, las fosas comunes con cadáveres de civiles maniatados asesinados, las denuncias de violaciones y pillajes, la interferencia al suministro de ayuda humanitaria por parte de organizaciones de asistencia humanitaria a civiles huyendo de los teatros de combate, las amenazas a otros países europeos del norte y del oriente si se adhieren a la OTAN y lo que probablemente saldrá a la luz pública en el futuro inmediato cuando la Corte Penal Internacional conozca de los crímenes de guerra que están ocurriendo en Ucrania, presuntamente perpetrados por Rusia.

En Venezuela conocemos a este “personaje” desde el arribo del chavismo. Antes del chavismo, Rusia era para Venezuela un distante desconocido. Temido, sin lugar a dudas, pero un socio indeseable. 

Rusia tiene ahora intereses e inversiones multimillonarias en nuestro país, extrae lo que le da la gana, como y cuando le parece, se ha aliado con el títere colocado por los cubanos invasores para usurpar los poderes públicos, se entrometió con amenazas en el proceso de extradición de Alex Saab desde Cabo Verde a EE.UU., mantiene efectivos militares en nuestro territorio y, entre otros “triunfos” rusos, recordemos la venta de chatarra de guerra, los ya estrellados helicópteros, tanques, radares, aviones, sistemas de misiles, las fábricas de fusiles y de municiones y…la joya de la corona: Rusia es el país acompañante del régimen usurpador en las “negociaciones” en México; negociaciones que fueron requeridas por varias naciones de la comunidad internacional. 

Segunda parte: Negociaciones en México

Lo anterior me encamina hacia dichas “negociaciones” y pregunto: ¿De verdad las naciones que impulsan las “negociaciones” van a permitir, promover o guardar silencio si Rusia -con sus antecedentes, su perfil más reciente y siendo sujeto pasivo de sanciones por múltiples naciones- atiende o acompaña al régimen usurpador en esas “negociaciones” en México? ¿En serio?

Me gustaría saber qué han pensado los EE. UU., Canadá, el Reino Unido, la Unión Europea y los 27 países que son sus miembros y los otros integrantes del Grupo de Lima sobre este “personaje” sentado en una mesa en búsqueda de una “solución”. 

Hoy el panorama luce un tanto confuso. 

Una de las partes es un régimen ilegítimo e inconstitucional a quien se le considera un usurpador y títere del régimen cubano y de Rusia que, por su perfil, parece ser más salvaje y brutal que conciliador. 

Imagino para mis adentros que, si fuera por Rusia, la solución del conflicto en Venezuela se resolvería plenamente asumiendo a Venezuela bajo su protectorado, instalando bases de misiles nucleares en Venezuela con alcance intercontinental, un puñado de bases navales rusas, una docena de bases aéreas rusas, una fuerza expedicionaria del ejército ruso permanente en nuestro territorio más unos cuatro o cinco mil mercenarios del Grupo Wagner de Rusia para “manejar” los trabajos sucios. Así, todos los delincuentes importados por el régimen chavo-madurista convivirían en pacífica armonía en la “Nueva Tierra del Hombre Nuevo”, cada cual en su línea de negocios y todo regulado desde el Kremlin. Claro, eso significaría que habría que prescindir de las Fuerzas Armadas por inútiles. Parece que, de todos modos, ése es su destino en la realidad o en el imaginario.

Otra parte es un grupo de personas designados por el presidente Interino Juan Guaidó. Ya había mencionado en un artículo anterior que estas personas van a transitar peligrosamente y pisar sobre un campo ya previamente minado. Les deseo lo mejor.

No tengo mucho que decir sobre estas “negociaciones” en México salvo que (1) el régimen usurpador está acompañado por Rusia, uno de los países amos del régimen usurpador, mientras que a nosotros nos acompaña el Reino de los Países Bajos (una notable diferencia, en mi entender), (2) el régimen usurpador no tiene importantes incentivos para conceder nada, ya que ha podido evadir las sanciones que más le molestaban y hasta conversaciones sobre compra de petróleo ha tenido con EE.UU. y (3) Noruega ha aplicado el paquete de sanciones de la Unión Europea a Rusia por la salvaje invasión a Ucrania y dudo que se quieran sentar en la misma mesa.

Tercera parte: La Presidencia Interina y la Asamblea Nacional legítima

Entiendo que muchos desean vehementemente que desaparezca la figura del presidente Interino. Creo que es un gran y grave error y narrando los siguientes hechos quizás entiendan el porqué de mi opinión. Entenderá quien bien entiende.

Capítulo 1: Estados títeres y la república de Vichy en Francia

A la caída de la Tercera República de Francia en 1940 por la invasión de Alemania en la II Guerra Mundial y el Armisticio del 22 de junio de 1940, el territorio francés quedó escindido. Por una parte estaba el territorio que había ocupado o se había anexionado Alemania (más de la mitad de Francia al norte de la ciudad de Vichy y toda la costa atlántica y territorios adyacentes, incluyendo a Paris, por supuesto). También bajo su dominio estaba el territorio títere de Alemania que se vino a conocer como la república (república en minúsculas) de Vichy (se autodenominaron el “Estado Francés” evitando deliberadamente usar el término “República”) liderada por el también títere de Alemania: el mariscal francés Philippe Pétain, con el título de jefe del Estado Francés. 

El Estado Francés (la república de Vichy) adoptó sus propias leyes constitucionales rigiéndose como un estado al gusto y placer de Adolf Hitler. Nunca pudieron promulgar una constitución por lo cual estaba vigente la Constitución de la Tercera República Francesa de 1875, con muchas de sus disposiciones derogadas vía leyes constitucionales.

Pero ocurrió que el general de brigada Charles de Gaulle –aislado elemento de la legitimidad de la Tercera República y para el momento viceministro de la Defensa de la Tercera República- huye el 17 de junio de 1940 a Inglaterra y desde allí fue factor fundamental –junto con otros exiliados- para la organización y creación del Gobierno de la Francia Libre y de la Resistencia Francesa. 

Ocurrió un fenómeno muy interesante. Lorena y Alsacia fueron anexionadas por Alemania. Allí se aplicaba la ley alemana porque, de hecho, Alemania consideraba ambas regiones como parte de su territorio. Alemania oficialmente reconocía la autoridad de Philippe Pétain en toda Francia; esto es: en la Zona libre y en la Zona ocupada y la república de Vichy oficialmente se regía por la Constitución de la Tercera República Francesa de 1875, modificada bajo coacción de los alemanes invasores. 

Quizás por motivos estratégicos, los EE.UU., Canadá y Australia mantuvieron sus embajadas ante el Estado Francés (la república de Vichy) hasta finales de 1942. Pero lo cierto era que en ambas zonas las autoridades reales terminaron siendo la Wehrmacht, las Schutzstaffel (las SS), las Waffen SS, la Gestapo y las tropas invasoras italianas. Quizás la única diferencia era que cuando se trataba de actos notorios para la Zona libre, a veces se tomaban la molestia de indicarle a Pétain lo que tenía que hacer para complacerlos. 

Todo acaba para los alemanes y para la república de Vichy como consecuencia del Desembarco de Normandía el 6 de junio de 1944 y comienza el Gobierno Provisional de la República Francesa creado por el Comité Francés de Liberación Nacional, que gobernará hasta la instauración de la Cuarta República el 27 de octubre de 1946. El primer líder del Comité Francés de Liberación Nacional, desde 1944 hasta 1946, fue Charles de Gaulle: aquel Viceministro de la Defensa de la Tercera República, en el exilio, aislado, relativamente solo, operando desde el Reino Unido, sin mando de tropas, con las leyes constitucionales del títere Estado Francés en su contra, buscado para su eliminación y declarado objetivo prioritario por los alemanes y por los traidores a Francia en base a “la condena a muerte en ausencia” dictada por la república de Vichy a los opositores del Estado Francés que se aliaran con los ingleses y luego con los aliados.

El 20 de agosto de 1944, el Comité Francés de Liberación Nacional –como continuador legítimo de la Tercera República Francesa- declara “ilegítimo, nulo y sin efecto” al Estado Francés. El destino de Philippe Pétain consistió en que fue encontrado reo de traición a la patria, condenado a la degradación y a la pena de muerte, la cual fue conmutada por la cadena perpetua. Murió el 23 de julio de 1951 en la Isla de Yeu. El segundo al mando, Pierre Laval, furibundo colaboracionista, no tuvo tal suerte. Fue condenado a muerte y fusilado.

Capítulo 2: Conclusiones relacionadas con los estados títeres

¿Cuáles conclusiones podemos extraer del relato anterior?

1.- Las invasiones sin resistencia y la instauración de estados y autoridades títeres de naciones enemigas ocurren. Mientras mantienen el control de la población, sobreviven. Pero cuando las circunstancias vuelven al curso del deber ser, caen en profunda desgracia.

2.- Las primeras acciones que toman los estados y autoridades títeres consisten en intentar aparentar su legitimidad mediante disposiciones constitucionales amañadas. Tarde o temprano, esas disposiciones constitucionales desaparecen al ser declaradas ilegítimas, nulas y sin efecto alguno por quienes recuperan la soberanía o simplemente quedan en letra muerta. Un ejemplo es el artículo 1.1 de la Constitución de la Federación de Rusia: “La Federación Rusa – Rusia es un Estado democrático federal de derecho regido por un sistema de gobierno republicano.” No se ría: es textual.

3.- Los estados títeres se convierten en vasallos de sus amos. Proveen recursos humanos, materiales y financieros que fundamental y principalmente favorecen a sus amos. Son, en realidad, exacciones de guerra impuestas al traidor y traspasadas a la población de la nación invadida. El régimen usurpador en Venezuela le entrega oro a Cuba y a Rusia y petróleo a Cuba sin parar mientes a la demanda interna.

4.- Los vínculos de legitimidad del “status quo ante bellum” son importantísimos para restaurar la soberanía y la libertad de las naciones invadidas por más débiles que parezcan. Constituyen las claves primordiales para la restauración de las libertades y de la soberanía.  En nuestro caso es un presidente Interino. En el caso de Francia fue un viceministro de Defensa de la Tercera República.

5.- En los territorios invadidos y en los estados títeres no hay “oposición”. Oposición existe cuando las instituciones republicanas pueden actuar dentro del marco constitucional que es el verdadero pacto fundamental. Oposición es una facultad del entendimiento, de la razón, de la voluntad de los ciudadanos de analizar, vigilar, criticar y proponer a los órganos constitucionalmente establecidos –a través de partidos políticos o grupos de presión o de influencia o por los mecanismos de participación ciudadana – mejoras y mejores objetivos.  Si existe una constitución en vigor, no se requieren pactos de entendimiento, ni de gobernanza, ni de cooperación ni de gobernabilidad. Quizás pueda ayudar a la “desatanización”: el Pacto de Punto Fijo se perfeccionó el 31 de octubre de 1958. La Constitución Nacional subsiguiente a la dictadura de Pérez Jimenez fue aprobada el 16 de enero de 1961 y entró en vigencia el 23 de enero de 1961. Se necesitaba un pacto de gobernabilidad para el período de transición entre el 23 de enero de 1958 y el 23 de enero de 1961 cuando lo que existía era la constitución de 1953 de la era perezjimenista. 

6.- Pero, atención, tampoco se requiere que los usurpadores se sienten a “negociar” con el último eslabón de la legitimidad para que a los primeros les levanten unas sanciones impuestas por otras naciones cuando –y ésa es la realidad- los usurpadores ya las han evadido todas a espaldas de los sancionadores y con la colaboración de naciones rebeldes, enemigas o irresponsables. La verdad es que no parece que los usurpadores tengan mayores incentivos para “negociar” que satisfacer las necesidades de sus amos. 

7.- En los territorios invadidos y en los estados títeres –cuando los llevan al límite más allá del umbral del dolor- lo que se forma es “resistencia”; no “oposición”. Oposición es una actividad organizada dentro de un ambiente institucional regulado por una legislación de rango constitucional que se aplica y funciona. Me viene a la memoria la figura del “Gabinete en la Sombra” inglés mediante la cual los partidos opositores designan personas para seguir y evaluar las políticas, actividades y proyectos de los miembros del gabinete de gobierno de turno, listos para entrar en acción tan pronto cuando les corresponda sin solución de continuidad. La “resistencia” se forma porque quienes resisten entienden que en su territorio ocurre una anomalía funcional y en nuestro caso en Venezuela es una aberración. Parte de la población asume entonces un único objetivo válido por alcanzar que es el cese de la anomalía, obtener la libertad buscando bienestar, promoviendo la institucionalidad y aportando al bien común. Y no invoco ni incluyo en la definición de resistencia de ninguna manera a la acción armada, ni violenta, ni a enfrentamientos ni a guerras civiles, ni a acciones pusilánimes de guerrillas o de violencia urbana, ni a linchamientos, ni a colectivos, ni a círculos, ni a contra-círculos, ni a golpizas ni a nada que se le parezca. No, la “resistencia” no es violencia, ni enfrentamientos, ni ataques, ni destrucción, ni heridos o muertos. Resistencia es una inclinación de la voluntad mediante la razón de los seres humanos dignos y respetuosos para regresar a la mejor alternativa de superación de la sociedad y, de allí en adelante, mejorarla aún más.

8.- Cuando caen los gobiernos de los territorios invadidos o los estados títeres, los primeros en ser perseguidos son los integrantes de las altas esferas del régimen. De creados y creídos poderosos por el terror y la propaganda, se reencuentran con su verdadera realidad: su fragilidad e impotencia ante el tsunami que les sigue los pasos.  Así ha sido siempre. Allende, Hussein, Gadafi, bin Laden, me vienen a la memoria. En el caso de Pétain y sus colaboradores colaboracionistas, fueron los mismos alemanes quienes casi que los trasladaron cual prisioneros a la ciudad de Sigmaringen ubicada al sur de Alemania y, bueno, de allí en adelante, comenzó la huida y la cacería. El mariscal Pétain se entregó voluntariamente y quizás ese gesto haya sido tomado en cuenta para conmutarle la pena. Después de todo, Pétain había sido un héroe en la I Guerra Mundial y se le conocía como el “vencedor de Verdún”. No así le ocurrió a Pierre Laval a quien capturaron tratando de huir a través de España. Salvo los casos de los monstruos, los integrantes de los mandos medios suelen correr con mejor suerte que los altos jerarcas. Sobre la suerte de los cuadros bajos, queda en manos de Dios.

9.- Parece una constante que los territorios invadidos y los estados títeres se destacan por crear enormes problemas constitucionales y de legitimidad.

Cuarta parte: La presidencia interina y la Corte Internacional de La Haya

 En base a esta última conclusión, y para finalizar, deseo dar un enorme salto ahora hacia La Haya. Específicamente a la sede de la Corte Internacional de Justicia creada por la Carta de las Naciones Unidas y me pregunto:

En la actual controversia ante la Corte Internacional de Justicia iniciada por Guyana en contra de Venezuela, ¿a quién citaron para representar a Venezuela? ¿Al titular legítimo del Poder Ejecutivo y de la Presidencia de la República cargo que ostenta el presidente Interino o al usurpador clientelar y títere de naciones y potencias extranjeras? 

En un procedimiento relativamente equilibrado, si el representante de la parte demandada carece de legitimidad en la representación que se atribuye o no tiene facultades suficientes para actuar en el proceso, la parte demandante muy seguramente lo hará notar tratando de obtener alguna ventaja procesal que implique un fallo a su favor.  Eso no lo va a hacer Guyana porque no le conviene. A Guyana le conviene que sea el régimen usurpador quien aparezca como el representante de Venezuela porque sabe que el régimen clientelar usurpador va a ceder, va a conceder, va a entregar el territorio en última instancia. 

Nunca he ejercido mi profesión ante la Corte Internacional de Justicia y posiblemente escriba una serie de burradas. Pero, aquí voy. 

La Corte Internacional de Justicia nace bajo el amparo de las Naciones Unidas. La Organización de los Estados Americanos también. Así lo dice expresamente la carta organizacional. En la Organización de los Estados Americanos, el representante permanente es designado por la Asamblea Nacional legítima. En la Corte Internacional de Justicia, no. La Organización de Estados Americanos les ha concedido a 70 países y a la Unión Europea la condición de observadores. Diría que es un hecho conocido, público y bastante notorio. El eBlue Book de las Naciones Unidas muestra como representante de Venezuela a Samuel Moncada, designado por el régimen usurpador. El régimen usurpador ha perdido el derecho de voto por mora en los pagos de las contribuciones a las Naciones Unidas. La verdad es que desconozco la triquiñuela usada por el régimen usurpador para permanecer representando a Venezuela en las Naciones Unidas. No sé cuántas naciones todavía desconocen al régimen usurpador y lo han proclamado abiertamente. 

Y ahora pregunto: ¿Acaso la Corte Internacional de Justicia no se ha percatado de que hay una anomalía no resuelta sobre la legítima representación de Venezuela ante la Corte Internacional de Justicia? ¿Es que acaso la Corte Internacional de Justicia es ciega, muda y sorda ante las investigaciones que adelanta su hermana, la Corte Penal Internacional, vecina y en la misma ciudad de La Haya?

Supongamos –Dios no lo quiera- que Rusia llega a ocupar totalmente a Ucrania e impone un régimen clientelar, usurpador y títere de Rusia y asumamos que Ucrania ya había presentado ante la Corte Internacional de Justicia una o varias reclamaciones en contra de Rusia antes de la ocupación total de Rusia como efecto de la invasión del 24 de febrero. El nuevo presidente títere de Ucrania –llamémoslo para esta hipótesis Putinosky- cesa al para entonces representante de Ucrania designado por la administración del presidente Zelensky en tales procesos. El nuevo representante designado por el presidente títere Putinosky presenta las credenciales que sean de costumbre e inmediatamente desiste en representación de Ucrania para siempre y sin reservas de todas las acciones, reclamaciones y procedimientos incoados por Ucrania contra Rusia. ¿De verdad sería posible que la Corte Internacional de Justicia convalide semejante triquiñuela y fraude?

Supongamos que el juicio de Guyana contra Venezuela continúa y se logra demostrar que efectivamente el régimen usurpador en Venezuela es un títere de Cuba y de Rusia alineados en un plan de desestabilización e invasión a las naciones vecinas, que el referéndum para aprobar la constitución de 1999 fue un fraude, que el referéndum revocatorio de Chávez y las elecciones han sido fraudulentas, que el fallecimiento de Chávez fue un engaño, que las elecciones durante el período de Maduro como usurpador han sido fraudulentas, que Maduro tiene la nacionalidad colombiana, que Venezuela se ha convertido en un estado terrorista, genocida, incurso en delitos de lesa humanidad y delincuente traficante de estupefacientes, armas, seres humanos, órganos, que el régimen usurpador ha obedecido las órdenes de sus amos de ceder en la reclamación de la Guayana Esequiba… en fin, todas las mencionadas o aquellas que directamente disparen la nulidad de la representación designada por el régimen usurpador y la nulidad del juicio ante la Corte Internacional de Justicia. Y supongamos, por último, que eliminan o renuncian las figuras de la Presidencia Interina y de la Asamblea Nacional legítima. Imagino que la Corte Internacional de Justicia insinuaría -muy superficialmente, por cierto- que no había otro que representara a Venezuela porque los mismos venezolanos fueron quienes renunciaron y liquidaron a la Asamblea Nacional legítima y al presidente Interino.

Podría seguir, pero creo que ya es suficiente: ¿De verdad quieren acabar con la figura de la Presidencia Interina? 

Dios guarde a V. E. muchos años. 

La cuenta del autor en Twitter es @Nash_Axelrod.

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