Trapitos: Compre su título profesional en dólares

“El Bautista”

El Ministerio Público, los Tribunales y los cuerpos de seguridad del Estado tienen entre sus manos un caso que ha sido calificado como uno de los más graves de los que se ha registrado en el país en los últimos 50 años, no solamente por tratarse de una estafa agravada en contra de personas e instituciones, sino que implica la usurpación de carreras profesionales, carreras militares, entre otros, al alcance de cualquier persona que pueda disponer entre US$ 1.500 y 5.000 o 10.000 dólares, cifras que no están al alcance de cualquier ciudadano honesto de este país.

Aseguran que los sabuesos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, ante denuncias de personas a las que les cobraron y no les cumplieron, la detección de algunos casos concretos, venían siguiendo los pasos a esta banda, en cuyo seguimiento tenían a los mejores hombres que han estado luchando en contra de la delincuencia organizada en el país, donde hay muchos delincuentes de “cuello blanco”, quienes cuentan con recursos financieros, equipos de alta tecnología en cuanto a las comunicaciones, vehículos para transportarse y las equipos de última generación  para realizar sus labores.

Durante las recientes elecciones realizadas en Venezuela, el pasado 21 de noviembre, se registraron algunos señalamientos, a través de los cuales se ponían en duda los perfiles de algunos aspirantes a los cargos de elección  popular, por cuanto su trayectoria resultaba dudosa; situación que se agudizó luego de las elecciones, cuando algunos de estos aspirantes resultaron electos, y trascendió que muchos de los que presentaron documentos en los que se identificaban como profesionales universitarios, eran “chimbos”, ya que algunos ni siquiera pudieron demostrar que eran bachilleres, quedando desnudos en medio del patio, lo que alertó a las organizaciones políticas, que pidieron  profundizar en estas investigaciones.

Los investigadores comenzaron a recibir indicios concretos, que indicaban que existía una banda operando en el país que se encargaba de dotar de títulos de médicos, ingenieros, odontólogos, enfermeras, fisioterapeutas, militares de alto rango en las distintas ramas castrenses, y en base a toda estas informaciones y las que recibieron de testigos directos, les permitió montar un operativo de inteligencia controlada, colocando a un “cliente” que quería un título profesional y estaba dispuesto a  pagar el monto que le solicitaban, sin ningún  inconveniente. Se fijó como sitio del encuentro un  lugar bastante concurrido como el Terminal de La Bandera, en Caracas, se fijó la fecha y la hora para el intercambio.

De acuerdo con la información contenida en un video que circuló profusamente por las redes sociales, en el operativo participaron los funcionarios del CICPC y del MP, incluso se había convocado a  medios de comunicación, que registraron toda la operación, hasta el momento en que el cómplice fue detenido y al que se le imputaron delitos de atentado contra la colectividad, forjamiento de documento falso, delitos establecidos en la Ley Contra la  Delincuencia Organizada y Financiamiento al Terrorismo.

Apareció El Rector

La persona detenida en el operativo señaló de inmediato que los títulos los elaboraba y se los entregaba una persona a la que todos conocían como El Rector, alias que se había ganado, ya que podía graduar a cualquiera que estuviese dispuesto a pagar, de la carrera que escogiera, del grado militar que mejor le acomodara, o de un carnet como funcionario de cualquiera de los cuerpos de seguridad del Estado.

Los cuerpos de seguridad, acompañados de un fiscal del Ministerio Público, se apersonaron en la residencia de un ciudadano al que identificaron como (JNLV) alias el Rector, en su domicilio localizaron un laboratorio con más de 800 sellos húmedos de ministerios, organismos y dependencias públicas y cuerpos policiales; los equipos de última generación para falsificar todo tipo de documentos, tanto públicos como privados, impresoras para títulos, impresoras para credenciales, más de 20 títulos listos para entregar y 25 credenciales de distintos organismos del Estado, incluyendo una recomendación de la Vicepresidencia, todos absolutamente falsos.

En el hogar también localizaron diversas cédulas de identidad con diversas fechas de nacimiento y credenciales que lo acreditaban como General del Ejército, funcionario del Digesim, comandante general de los Bomberos, asesor de seguridad y una extensa lista con distintos cargos.

Los daños colaterales

El compromiso de las autoridades, ahora es cuando comienza, primero investigar desde cuándo operaba este laboratorio, cuántas personas están involucradas,  qué cantidad de títulos y de cuáles profesiones habían sido emitidos, ya que una vez que esta denuncia se publique, que se comience a correr la voz, serán muchos los usuarios que comenzarán a preguntarse si el médico o el odontólogo que los examina es graduado en una universidad o compró el título a esta mafia tan bien montada.

¿Cómo determinar cuántos funcionarios hay en la administración pública o en la empresa privada, que están recibiendo salarios y bonos como profesionales, cuando han  adquirido sus credenciales en una subasta de a 3 por dólar? De ahora en adelante se impone revisar las credenciales de los diputados de la Asamblea Nacional roja rojita, para determinar quiénes son graduados en las universidades y quiénes recibieron los títulos del “Rector”, después de haber pagado elevadas sumas en dólares.

La enseñanza que esto nos deja, es que no todo lo que brilla es oro, y muchas veces, sabrá Dios cuántas, hemos puesto nuestras vidas en manos de estos profesionales que no solo usurpan un título, sino que ponen en  riesgo la vida de los ciudadanos, por carecer de conocimientos.