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Trapitos:  El gobierno ha resultado impotente para eliminar las alcabalas y puntos de control

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“El Bautista”

Cada día que pasa aumenta el número de personas, principalmente en los sectores más afectados, como los transportistas de productos alimenticios y de pasajeros por las numerosas autopistas, carreteras  y vías rurales que han comenzado a preguntarse, qué es lo que hay por detrás de los puntos de control o alcabalas instalan sorpresivamente los cuerpos de seguridad en cualquier lugar; cual es el tan omnímodo poder que tienen que hasta estos momentos, como lo reflejan las denuncias a través de los medios de comunicación y de las redes sociales, las cientos de denuncias que se han hecho a lo largo de estos últimos años, se mantienen sin respuestas.

No pasa ningún día de la semana, del mes o del año en que no aparezca reflejada en los portales, en las redes sociales, en las televisoras nacionales o regionales, alguna denuncia  en la que se registran informaciones de sectores o particulares informando de haber sido víctimas de presunta extorsión o matraqueo, por parte de la Guardia Nacional, de la Policía Nacional Bolivariana, por las Policías estadales y hasta por las Policías Municipales.

El “modus operandi” en similar, simplemente montan unos 4, 5 o 10 conos de seguridad en cualquier lugar, antes ocurría mucho a fines de mes cuando el salario se había agotado, primero comienzan a dejar pasar cuatro o cinco vehículos y detienen el quinto, y dependiendo de los “resultados” de los “operativos” se ponen más rigurosos, eso si no pasa por el lugar un camión cava cerrado, un camión 350 o 750 cargado de mercancía que pase “liso”, irremediablemente tiene que detenerse y mostrar toda clase de documentación que certifique la propiedad del vehículo, los trimestres cancelados; del conductor, o sea licencia, certificado médico vigente, el origen y destino de la mercancía con las facturas y los permisos de circulación, si alguno de estos documentos está vencido o no concuerda, el vehículo y el conductor  son detenidos, hasta tanto se pague la coima correspondiente.

Fuimos testigos de excepción, en varias oportunidades, cuando viajábamos con frecuencia a Barquisimeto, observar como en los peajes, o en los puntos de control, los conductores de las gandolas que transitaban cargadas de mercancías, solamente sacaban su brazo entregaban al funcionario, el pago correspondiente, y podía continuar su circulación, sin la más mínima revisión, llegando a la conclusión que el monto cancelado, dependía de la clase de mercancía que llevaban los contenedores.

Lo que causa mayor preocupación es que organizaciones gremiales del sector agrícola y pecuario, como Fedenaga y Fedeagro, han declarado públicamente que se han reunido con el alto gobierno, a nivel de ministros u oficiales de alto rango de las FANB, quienes son muy receptivos, se comprometer a enfrentar la situación, pero el problema, no solo continúa, sino que cada día se agudiza

Denuncia ante el presidente

En una reunión en la AN, con la presencia del presidente, Nicolás Maduro,  el diputado José Gregorio Correa a pocos meses de haberse iniciado la pandemia del Covid-19 denunció el caso de las matracas y extorsiones en las alcabalas y puntos de control, señalando que los más afectado eran los productores del campo, ya que esto encarecía sus costos, denunciando que solamente entre Cojedes y Caracas, una distancia aproximada de 315 kilómetros

había aproximadamente 30 alcabalas, explicando productores que salían de su sitios de origen con 100 productos, llegaban a Caracas solamente con 45. En esa oportunidad  Maduro  dijo que se actuaría de inmediato sobre el caso de las alcabalas instruyó a la Vicepresidenta Delsy Rodríguez “ para que se eliminen las trabas que se le ponen al pueblo en las alcabalas”, agregando que “las cosas que no se obtienen con la persuasión no se deben obtener con la restricción”.

También se ha denunciado que entre La Fría, estado Táchira y Machiques de Perijá en el estado Zulia, en un recorrido de 4 horas hay 14 alcabalas militares fijas, con intervalos de 10 minutos entre uno y otro punto de control, afirmando los usuarios que de nada sirve que el Fiscal General, el Presidente Maduro y el ministro de la Defensa, aseguren que las alcabalas no están autorizadas, porque siguen operando unas con la GN otras con el Ejercito, amparándose en la excusa que no se puede cargar en depósitos más de 20 litros de gasolina, en una zona productora con recorridos que pueden durar horas para llegar a las fincas y el combustible no está disponible en todas las estaciones de servicio.

El presidente de Fedenaga, acaba de declarar que “las alcabalas en Venezuela en vez de ser un dispositivo de seguridad, se han convertido en un grave problema para los productores del país”, agregando que “no podemos dejar en 16 o 18 alcabalas del país tener que dejar la mitad de la mercancía que llevamos”. Denunció asimismo, que en un viaje desde Maracaibo hasta Caracas, se tarda normalmente 9 horas para los transportistas, que ahora se han convertido en 15 horas por todas las alcabalas que hay que pasar.

En el Oriente del país la situación no es mejor, entre San Felix y Santa Elena de Uairen, en el estado Bolívar hay 600 kms de distancia. Antes de la revolución los guayaneses les tomaba 7 horas y media hacer el recorrido, pero hoy con la pésima vialidad y las 17 alcabalas de la GNB, a lo largo del camino, hacen que los viajeros demoren de uno hasta tres días, por supuesto si tienes todo en orden.

El temor que hoy tiene la población a las alcabalas no es nuevo, aun cuando este pueblo es de memoria frágil, ha sido imposible olvidar casos como el de los hermanos Faddoul en 2006: el de los estudiantes de la Universidad Santa María asesinados en Kennedy, Caricuao; el secuestro del empresario Filippo Sindoni  son antecedentes marcados en la memoria colectiva y las reiteradas denuncias a través de  las redes sociales, de abusos o situaciones irregulares vinculadas con el uso de las alcabalas solo aviva este temor.

De allí que retornemos a la preocupación inicial, ¿quién o quienes están por detrás de este fenómeno, que no ha podido ser eliminado o  controlado por el Gobierno, sino que por el contrario crece y se fortalece?.

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