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Trapitos: El futuro económico de Venezuela requiere del esfuerzo mancomunado

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“El Bautista”

Las importaciones de los países siempre ha tenido una gran relevancia en todos los países del mundo, por cuanto es la carta de presentación que refleja cómo es el comportamiento de su economía, su generación de empleo, el dinamismo de su parque industrial, su Producto Interno Bruto y sus perspectivas de desarrollo y crecimiento, por lo tanto es una variable que siempre es tomada en consideración y por supuesto Venezuela, no es la excepción por que antes de la llegada de la revolución, se recuerda a los puertos nacionales abarrotados con productos provenientes de otros países, pagados con la renta petrolera y en el mejor momento se llegó a hablar de importaciones por US$ 50.000 millones

Incluso en los primeros años de la gestión del Comandante Chávez, se mantuvo un volumen significativo de importaciones como consecuencia de las distorsiones que se registraron con el tipo de cambio y la existencia del Cadivi, Sigme y Dicom, lo que permitió que muchos se enriquecieran, se traían contenedores vacíos y había sobrefacturación; sin embargo, cuando el personajes se declaró formalmente antiyanqui, las cosas comenzaron a cambiar, se giraron instrucciones para cortar la adquisición de suministros, incluso repuestos, contratos de mantenimientos de obras como las de las turbinas de El Guri, la autopista Caracas-La Guaira y se recuera que lo más relevante fue cuando no aceptó la ayuda norteamericana cuando la tragedia del deslave de Vargas, aun cuando para ese momento estaba con el agua hasta el cuello.

Por supuesto que Venezuela era otra, los escenarios económicos distintos,  la Nación tenía un Producto Interno Bruto superior a los US$ 450.000 millones; mientras que para el 2021 era apenas de US$ 45.000 millones; el parque industrial de 1998 contaba con más de 12.700 empresas manufactureras y en estos momentos apenas hay unas 2.200, las cuales en su gran mayoría, con la recuperación incipiente de la economía, están trabajando a un 30% de su capacidad instalada, ya que entre el 2013 y 2021 se produjo una contracción acumulada del 87%, reduciéndose la economía a su mínima expresión y al igual que las importaciones.

En todo caso, producto de la recuperación de los precios del Petróleo, el economista Asdrúbal Oliveros estima que “las importaciones podrían cerrar este año en US$ 17.000 millones, luego de haber registrado US$ 7.100 millones en el 2021”, siendo estas las cifras más actualizadas por el momento.

Proceso lento pero inexorable

El impacto de la crisis generada entre  2013 y el 2021 ha tenido sus dramáticos efectos que se reflejan en elevados índices de desempleo, de creciente informalidad, escasez, alto costo de la vida, se mantiene un 97% de pobreza de ingreso y 76% de pobreza extrema.

El incremento del contrabando se ha convertido en un gran obstáculo para el sector del comercio y los servicios, por cuanto según los estudios que se han estado realizando, el 30% de los productos que se comercializan en el país, ingresan mediante vías ilícitas, siendo los más afectados los alimentos, licores, medicinas, repuestos automotrices, siendo de tal magnitud el impacto que el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios ha solicitado formalmente al gobierno la reactivación de la Comisión Presidencial sobre el Fraude Aduanero en Venezuela; sin embargo, a dos meses

de la primera petición, no han obtenido respuesta y nuevamente han formulado el planteamiento.

Los efectos de la inflación comienzan a sentirse de nuevo y el índice de agosto fue superior a 17,1% el más alto hasta en el último año, estimándose que septiembre se mantendrá alto debido a la estampida registrada por el tipo de cambio en las últimas semanas.

Algunos sectores que han registrado ligera recuperación como alimentos, medicinas, comercio y telecomunicaciones, se muestran optimistas, aun cuando los economistas advierten que  la economía estaba en el sótano 6 y en estos momentos se ha colocado en el sótano 1 o 2, lo que refleja un alza, pero muy lejos de los niveles que se tenían para el 2013, lo que requeriría un crecimiento constante entre 7% y 10% en los próximos diez o doce años.

Sin embargo hay otros sectores que se mantienen rezagados como es la industria manufacturera, la industria de la construcción, la industria automotriz, las últimas dos virtualmente paralizadas, de acuerdo con los pronunciamientos de sus propios directivos.

Compre venezolano

Por supuesto que ante los escenarios que se están viviendo en Venezuela, donde se le sigue dando preferencial a algunos sectores permitiendo las importaciones de productos terminados sin pagar tributos ni aranceles, lo que se impone es trabajar intensamente en una política de sustitución de importaciones, rescatando el “Compre venezolano”, ya que son productos de primera calidad, elaborados por mano de obra venezolana y fabricas nacionales, con el correspondiente valor agregado, temas sobre los cuales hay que trabajar intensamente.

El otro reto que se tiene por delante, es la reapertura de la frontera con Colombia, donde se entrada se observan una serie de asimetrías, por cuanto los empresarios colombianos no se han tenido que enfrentar a servicios ineficientes, fallas de luz, agua y transporte, lo cual les da una ventaja competitiva significativa; además no hay que olvidar que la balanza comercial, cuando las relaciones de intercambio estuvieron en su mejor momento y se llegó a ubicar US$ 7.200 millones de dólares, US$ 6.000 millones era lo que Colombia vendía a Venezuela y US$ 1.200 millones lo que se exportada  hacia el territorio neogranadino, sin poder olvidar la contracción de la economía que ha tenido Venezuela en los últimos años.

Es por eso que los conocedores como el presidente de Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (CAVECOL), Luis Alberto Russian, espera que el intercambio binacional, tras la apertura de la frontera y los vuelos entre ambos países, llegue a 800 millones de dólares para final de año, advirtiendo que la cifra de US$ 2.000 millones anunciada por Nicolás Maduro  para el intercambio a corto plazo, es mucho más complicada..

 Confiamos que para un mediano plazo, se puedan ir superado los escollos, tanto en lo interno como en cuanto a las relaciones de intercambio y más temprano que tarde logremos retornar a que teníamos antes del 2013, pero todos tenemos que meter el hombro.

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