domingo 29, enero 2023
Promedio de temperatura mensual

75 de 100

¿Guerra de movimientos o guerra de posiciones?

Más artículos

“A los sectores políticos que pretenden hacerle oposición al gobierno de Nicolás Maduro, les sucede algo parecido a lo del personaje mitológico conocido como Sísifo. Una y otra vez deben empezar de nuevo, prácticamente de cero, en la lucha contra su adversario. Nunca han podido poner pie firme sobre alguna posición de conquista política que suponga el fin del período que precede al de una dinámica en la cual se empiece a tomar en lo adelante la iniciativa”.

Pedro Elías Hernández

- Publicidad -

@pedroeliashb

Un verdadero calvario el de Sísifo. Es un relato de la mitología, pero suele ser un hecho que le ocurre a los seres humanos en la vida real de manera repetida. Tiene sin duda un componente de reveladora pedagogía, tan sólida y voluminosa como la roca que empuja por la ladera el atormentado personaje.

La cultura prehelénica tiene en Sísifo una de sus figuras sobresalientes. El relato mítico nos remite al castigo que los dioses infligieron a este personaje, que consistía en cargar una gigantesca piedra por una montaña empinada y cuando la roca casi llegara a la cima, dejarla caer nuevamente a su punto de origen, repitiendo el fatigoso esfuerzo por toda la eternidad.

Existen conspícuos capítulos de la historia que ponen a sus actores en circunstancias similares a las de Sísifo. Por ejemplo, está aquel que involucra a Winston Churchill y a unos de sus generales con la invasión de Normandía de 1944, conocido como “el día D”. Frente al éxito de la acción militar, el alto oficial le dice al Primer Ministro inglés que aquello era el principio del fin de la guerra, a lo que Churchill le responde: “no general, se equivoca, es el fin del principio”.

El brillante político británico quería significar con aquella frase lo siguiente: durante los 4 años de la confrontación bélica contra el Tercer Reich que precedieron al desembarco de Normandía, nunca antes los aliados pudieron consolidar una verdadera posición de ofensiva, sino que hasta ese momento se habían limitado a resistir la avasallante iniciativa militar que desplegaban las fuerzas de la Alemania nazi.

A los sectores políticos que pretenden hacerle oposición al gobierno de Nicolás Maduro, les sucede algo parecido a lo del personaje mitológico de Sísifo y a lo que relata el episodio ya citado de Churchill. Una y otra vez deben empezar de nuevo, prácticamente de cero, en la lucha contra su adversario. Se han desgastado en un proceso conocido en la jerga de los estrategas como “guerra de movimientos”, cuando lo que se impone es una “guerra de posiciones”. Nunca han podido consolidar o poner pies firmes sobre alguna posición de conquista política que suponga el fin del período que precede al de una dinámica en la cual se empiece a tomar en lo adelante la iniciativa.

Son más de dos décadas, cargando la roca hasta la cima, como Sísifo, y viéndola caer hasta el fondo de la ladera para volverla a empujar hacia arriba por la inclinada montaña.  Al Igual de lo que ocurrió durante los largos y agónicos años previos al “día D,” las naciones que enfrentaban al nacionalsocialismo se limitaron a contener precariamente el poderío de Hitler.

Por alguna razón, hasta ahora indescifrable, las fuerzas de la oposición, cada una y en su conjunto, deciden de forma recurrente consumir sus esfuerzos sin consolidar casi ninguno. De allí que nos parezca que se está en una fase eterna de siempre empezar, sin que se vea en el horizonte la consecución de un objetivo específico. No sabemos si esta circunstancia de repetidos fracasos podrá conjurarse en algún momento. Los venezolanos, lamentablemente, tenemos mucho tiempo cometiendo el error de poner la solución en manos de quienes son parte del problema.

- Publicidad -

Síguenos en

- Publicidad -

Recientes

- Publicidad -