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La vecina Colombia

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“Como se sabe, el Foro Madrid defiende que Colombia y Brasil, donde se celebrarán elecciones este año, «están acechados por los regímenes comunistas y criminales de Cuba, Venezuela y Nicaragua, poniendo en riesgo la estabilidad de toda la Iberoesfera».

Jesús Peñalver

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@jpenalver

Al momento de escribir esta nota, pienso en Colombia y sus gentes; en su futuro mediato e inmediato; su destino político; el peligro en ciernes que amenaza a sus instituciones democráticas y el impacto negativo –creo yo- que pudiera tener en la región.

El candidato que lidera las encuestas tiene un pasado guerrillero, evidentemente vinculado a actividades non sanctas, reñidas con la ley, de lo cual puede vislumbrarse lo que puede significar un mandato suyo en el vecino país. Sin aspavientos ni alharacas, ni

análisis sesudos más allá del sentido común y lo que nos dice la experiencia: ese candidato encarna un peligro para la democracia colombiana, ergo, una amenaza también para este lado del mundo.

En Venezuela estamos entrampados, y aunque he convenido en atender la recomendación recibida de no improvisar con el lenguaje, ordenar bien mi vocabulario, con la obligación de planificar cada conversación, cuidaré celosamente lo que digo y lo que escucho, pues ahora las palabras parecieran ser una enfermedad contagiosa, que no se puede hablar sin usar preservativos.

Las palabras se hicieron para decirlas, y ante la intolerancia de lectores microfonistas, cuya mediocridad y adulación les impide entender cabalmente una opinión, me propongo despachar este asunto, no sin antes presentar excusas por anticipado a los distinguidos lectores. Admito que quizá sea una trivialidad de mi parte, pero la explicación es simple, pues se debe a que siempre he sentido la necesidad compulsiva de aclarar cualquier detalle que pueda hacerme sentir alguna desazón.

He dicho que sobre Colombia puedo y me atrevo a opinar porque tengo la formación necesaria y espíritu crítico; porque es mi derecho y nadie puede ni debe coartarlo; porque es un abuso e irrespeto pretender mediatizar o limitar la opinión ajena y, además,

porque soy venezolano y Colombia es nuestra vecina, y dudo que tenga planes de mudarse.

Esta vez siento que debo explicar, sobre todo a mis hijos, sin eufemismos ni giros lingüísticos innecesarios, que no puedo hacer silencio ante la barbaridad cometida en contra de todo un país, como en el caso nuestro en Venezuela. Más de veinte años

llevamos padeciendo la trágica presencia del ch… abismo y de sus sucesores en el poder, hoy tan orondos aposentados en Miraflores.

Son los mismos que ofrecieron villas y castillos, y no pueden ni podrán jamás explicar, y mucho menos justificar, como nos llevaron a la ruina, hollaron nuestra dignidad y acabaron con nuestra economía.

Abundan los ejemplos, tristes todos, que sirven de radiografía de lo que han hecho, desmejorando cada día aún más nuestras lamentables condiciones de existencia. No le temen tanto, quizá, a dejar el poder por la vía democrática, sino también, y en mayor

medida, a los juicios a los que estarán sometidos por tantas fechorías cometidas.

Comprendo que a veces los ejemplos pudieran parecer inaplicables y las comparaciones nunca dejan de resultar chocantes, o al menos atrevidas. A riesgo de ello, quien esto escribe estima inconveniente y peligroso un triunfo en Colombia del candidato que hasta ahora –por desdicha- figura en primer lugar de las preferencias electorales. Según Uribe, «si en el Gobierno anterior (de Juan Manuel Santos) pararon la economía, qué esperar de un Gobierno con Petro, con la amenaza permanente de expropiaciones, de impuestos y

regulaciones excesivas».

Son muchos los riesgos que supondría para la economía y la democracia la llegada al poder de un dirigente de izquierda como Gustavo Petro. A este se le atribuyen los disturbios que manifestantes de izquierda provocaron en febrero de este año frente a un conocido hotel en Colombia, donde se celebraba la reunión del Foro Madrid, de los que se responsabilizó al socialismo del siglo XXI y al propio Petro.

Como se sabe, el Foro Madrid defiende que Colombia y Brasil, donde se celebrarán elecciones este año, «están acechados por los regímenes comunistas y criminales de Cuba, Venezuela y Nicaragua, poniendo en riesgo la estabilidad de toda la iberoesfera».

Por mi parte, elevo mis preces al Señor por un destino favorable para la vecina y hermana República.

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