El ambicioso proyecto del Complejo de Refinería Santa Inés en Barinas, dejó en planes la construcción de 2.040 apartamentos en edificios que no fueron terminados y están abandonados desde abril de 2018.

César Tablante, de Vente Venezuela, denunció que el proyecto fue iniciado en terrenos que fueron expropiados, se dispuso dinero público para la obra y ahora nadie se hace responsable de concluirla.

No haber terminado el proyecto habitacional, ha afectado a igual número de familias que quedaron esperando tener un lugar digno para vivir, «en una muestra de lo que queda cuando la prioridad es la corrupción», dijo Tablante.