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Venezuela está sumida en una grave crisis que se ha venido profundizando desde el 2013. Siete años de crisis continua ha provocado hambre, muerte, abandono, migración en masa y un sufrimiento que parece no tener fin.

Este viernes, grupos de evangélicos que hacen vida en Delta Amacuro, se unieron para orar a favor de Venezuela y para que el país se enrumbe hacia destinos prósperos, y un futuro más humano para las nuevas generaciones.

Así lo manifestaron en sus oraciones a través de parlantes, y así lo hicieron notar cada los hermanos evangélicos que formaban parte de la concentración en la plaza Bolívar de Tucupita.

La jornada inició a las 8:0 am y se extendió hasta muy cerca del mediodía.

Los hermanos pastores pidieron a los deltanos unirse en oración y sumarse a las plegarias diarias que hacen en las comunidades para unir fuerza ante el “Celestial”.

Reconocieron que la crisis humanitaria en Venezuela, es un fenómeno difícil de superar sin el concurso de todas las partes implicadas y sin humildad de cada uno de los políticos.

“Deben ser humildes, deben volver su mirada hacia Dios, deben pensar en los venezolanos y deben perdonarse a pesar de todo lo que ha ocurrido en años pasados, dijo Mario Pocaterra.

En Delta Amacuro, las comunidades cristianas han desarrollado una intensa presencia en las comunidades y han tratado de activar servicios sociales con la ayuda de personas que en medio de la crisis, tienen algo para dar.

Así han recolectado fondos, alimentos, ropas, y medicinas para tratar de asistir a los más desposeídos. También han dicho que la crisis es tan profunda que se han visto superados.