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“No tiene baño, ni poceta”: una familia entera vive en pobreza extrema en centro de Tucupita (+Fotos)

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“Esta casa no tiene baño ni poceta”, fue la frase que impactó apenas en un primer encuentro que destapó una crisis familiar en condición de pobreza extrema en el centro de Tucupita, apenas a dos cuadras de la Gobernación del estado Delta Amacuro en manos de la pesuvista Lizeta Hernández.

En un hogar donde cada vez que llueven deben protegerse a como dé lugar porque el techo muestra roturas por todos lados, viven cinco niños y su progenitora.

Esta familia no cuenta con algún ingreso formal, su poco ingreso depende de lo que pueden lograr con al venta de algunas bolsas en el mercado de Tucupita, actividad que ha mermado en tiempos de tantas restricciones en la capital del estado Delta Amacuro con más énfasis sobre el sector informal.

Framelis Rivas, tiene 43 años y cinco hijos de 12, 8, 7, 3 y 1 año, que deben sobrevivir a diario sin un sustento familiar seguro.

Solo el ingresar al interior de lo que parece ser una vivienda, ya muestra la miseria en que vive esta familia: una puerta sin seguro que solo permite la colocación de una cuerda “para asegurar”.

El techo de la casa es literalmente un lugar donde los huecos descubren las nubes sobre la “vivienda”, los huecos son grandes.

La puerta del fondo de la casa es un espacio abierto sin ningún tipo de objeto que pueda servir como puerta, es un paso abierto a la inseguridad.

Para estar relativamente seguros, la madre de los niños encierra a sus hijos en una habitación sucia e igual de vieja con un “pasador” de metal y varios objetos que aguantan la puerta para que esta no se abra con tanta facilidad.

Al no tener un baño, improvisan en los espacios abiertos de la vieja y empobrecida parcela donde “cavan” un hueco y luego entierran los desechos humanos, en algunas ocasiones deben salir hacia espacios públicos con poca iluminación o sin presencia de personas o policiales para efectuar sus necesidades fisiológicas.

La alimentación es prácticamente inexistente, hoy solo comieron arroz, y para mañana solo Dios sabes que comerán.

Por si fuera poco, deben confeccionar el alimento en un fogón, esta familia ya tiene tres meses sin gas doméstico, lo que complica mucho más su condición de pobreza extrema.

Fotos: Eudo Torres
Fotos: Eudo Torres
Fotos: Eudo Torres
Fotos: Eudo Torres
Fotos: Eudo Torres
Fotos: Eudo Torres
Fotos: Eudo Torres

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