domingo 21, abril 2024

#OPINIÓN El imperialismo chino en Venezuela

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Muchos analistas señalan que China no tiene aspiraciones de convertirse en una potencia geopolítica a nivel mundial y que solamente quiere ser la primera economía del planeta. Si bien es cierto que este país internamente todavía tiene un mapa de pobreza importante, sobre todo en las zonas rurales, y que por ello hace esfuerzos para incorporar a esos grupos depauperados a su floreciente clase media, tarea para la cual destina ingentes recursos financieros y humanos que no le dejan disponibilidad de recursos para montar una plataforma militar que le sirva de base para escalar como imperio global, también es cierto que sí tiene en sus planes ser un imperio comercial que dicte las pautas económicas a nivel internacional y para el caso de América Latina tomó como país base a Venezuela, aunque actualmente la pobreza de nuestro país le haya obligado a postergar proyectos vinculados a esta estrategia.

La relación entre China y Venezuela se inicia cuando el presidente de nuestro país era Hugo Chávez y el precio del barril de petróleo estaba por encima de los cien dólares. Chávez era considerado un líder internacional y un referente mundial en la defensa de los pobres, aunque todo era fachada, con esta imagen era considerado en China el líder ideal para establecer en América Latina un mercado cautivo donde expandir sus intereses comerciales.

Entre ambos países se firman centenares de convenios y de manera inocente el gobierno venezolano pensó que el gigante asiático haría inversiones millonarias con baja tasa de retorno, lo cual resultó todo lo contrario, usaron solamente dinero venezolano para los proyectos comunes y al final gastaron todo, no terminaron las obras y encima de eso quedamos debiéndoles miles de millones de dólares. Así ha funcionado el imperialismo Chino en Venezuela, tratando a nuestro país como una colonia con derecho a ser expoliada por ellos.

Como principal ejemplo de esta conducta ventajista de China contra Venezuela tenemos el Fondo Chino, el cual consumió varias decenas de miles de millones de bolívares. Se hicieron anuncios de grandes obras, sobre todo de un sistema de ferrocarriles que cruzaría todo el país y luego que gastaron todo el dinero puesto por Venezuela ellos no hicieron ninguna inversión, dejaron todo a medias y para colmo registraron lo gastado como dinero de ellos y les quedamos debiendo una fortuna.

Otro caso es el de Sidor. China hizo un préstamo a esta compañía a cobrar en especies, si hubiera tenido que comprar le hubiera costado el triple, pero como fue un préstamo con altos intereses hicieron un gran negocio donde el perdedor fue esta compañía venezolana.

Cuando Hugo Chávez les solicitó dinero se lo otorgaron a cambio de petróleo, el cual lo vendieron mucho más barato respecto al precio que pagaba Estados Unidos, además corría por parte de Venezuela pagar el flete, al fin ese petróleo a los chinos les salió prácticamente regalado.

Cuando Maduro, con Venezuela ahogada en las carencias, les solicitó dinero fresco se lo negaron y a cambio le dieron baratijas industriales para que repartieran al pueblo pobre como regalo, estos productos los cobraron al precio que les dio la gana y así incrementaron nuestras deudas a un monto gigantesco. En resumen, de China hemos recibido muy poco y le hemos entregado dinero y petróleo a montones.

Jorge Euclides Ramírez

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